Atlético de Madrid

El Atlético recupera sensaciones y se venga de un Valencia gris

«Es el peor partido desde que estoy en el club». Con esta frase tan tajante, Simeone cerraba la rueda de prensa posterior al catastrófico Valencia 3-0 Atlético de Madrid de la primera vuelta. Un encuentro al que le sobró más de media hora por la tempranera sentencia del conjunto che, doblete de Hugo uro mediante. Cuatro meses después, los rojiblancos le dieron la vuelta a la tortilla y jugaron un segundo tiempo bastante plácido, con el Valencia en la lona tras el definitivo 2-0 de Memphis, en el minuto 57, que ha vuelto haciendo ruido tras su lesión.

El tanto inicial, al filo del descanso, fue obra de Samuel Lino, otro de los futbolistas más diferenciales del encuentro, contra el equipo que le acogió con los brazos abiertos como cedido la pasada campaña. La revisión de VAR pudo evitar una goleada mayor, al cancelar el penalti señalado en primera instancia de Gayà sobre Nahuel Molina, a 20 minutos para el final.

😎 El Atlético más fresco del último mes

Por motivo obvios, si le preguntásemos a los aficionados colchoneros por el mejor partido de su equipo en enero de 2024, dirán que fue el de octavos de final de Copa del Rey, eliminando en la enésima prórroga al Real Madrid. Pero tocó sufrir ese día, fieles al lema del club. Sin embargo, el trámite de mayor disfrute con el balón en juego, seguramente haya llegado hoy. Con más fluidez por dentro que en los últimos partidos, gracias a la presencia del Rodrigo De Paul más inspirado desde su desembarco en el Metropolitano, de Pablo Barrios y de un Koke que, bien rodeado, deleita a los suyos como el que más, con el permiso de Antoine.

Griezmann también se sintió cómodo, con espacio para recibir entre líneas y libertad para descender a la base de la jugada y así lanzar a sus compañeros al espacio. La mejor muestra de ello, la asistencia para Samuel Lino en el 1-0. El francés volvió a sonreír en el frente del ataque, junto a un Memphis bastante libre también, diferencial en sus apoyos como siempre que está con la flechita para arriba y con el colmillo afilado cerca del área rival. Con tal acumulación de calidad por dentro para atraer miradas, surgieron los espacios por fuera. No hay más que ver las dos acciones que decantaron la balanza, en las que los carrileros del Atlético llegaron por sorpresa a la espalda de los laterales del Valencia. Una en cada banda.

Reinildo Mandava Atlético de Madrid Valencia

Reinildo Mandava volvió a ser titular once meses después de su grave lesión de rodilla.

Samuel Limo brilló con luz propia aprovechando esa situación y también al arma que más potenció a Yannick Carrasco la temporada pasada: Reinildo Mandava. El mozambiqueño, tal y como declaró Simeone en sus declaraciones post partido, ha regresado para ser importante después de ganar rodaje competitivo con la selección de Mozambique en la Copa Africana de Naciones. En su vuelta a la titularidad once meses después de su lesión en el ligamento cruzado, Reinildo fue importante para corregir situaciones a campo abierto en las que se le vio rápido y también para liberar más de tareas defensivas al carrilero izquierdo que cuando es Mario Hermoso el central izquierdo titular en la línea de tres.

😓 El Valencia, irreconocible, no plantó cara

«La primera parte era para cambiar a los once». Si ‘El Cholo’ fue duro tras el partido de la primera vuelta, hoy le tocó al ‘Pipo’ Baraja ser el poli malo. El técnico valencianista reprochó la falta de actitud de sus jugadores, especialmente en la primera mitad. Lejos de la intensidad sin balón con la que asfixió al Atlético en Mestalla, con tramos de descanso con balón que no terminaron en situaciones de peligro y sin amenaza al espacio, ni a través del juego directo hacia Hugo Duro y Javi Guerra. Este último actuó por delante de Pepelu y Guillamón, como el centrocampista más adelantado, mientras Diego López partía desde la izquierda y Fran Pérez lo hacía en el flanco diestro. Los dos jóvenes atacantes, rebeldes por naturaleza, pasaron mucho más desapercibidos que de costumbre.

Salvo el tramo final, volcado al ataque sin nada que proteger, el Valencia fue un equipo lento, previsible e improductivo con la posesión. Y apenas generó dos situaciones de peligro ante la meta de Oblak, que nacieron ambas fruto de dos pérdidas comprometidas de un Atlético de Madrid largo y ancho en esas acciones. El robo y transición rápida, con disparos de media distancia de Javi Guerra y de un Yaremchuk que ingresó en el segundo acto, tampoco fue suficiente para poner en problemas al portero esloveno.

Esa fue la única vía de intimidación de los visitantes, mientras que, en fase defensiva, se quedaron a medio camino de todo. El Valencia no fue incómodo en presión, sufrió ante los desmarques en profundidad del Atlético y tampoco se hizo fuerte a través del bloque medio (1-4-4-2) que propuso Baraja.

🤒 El Atlético, preocupado de cara al derbi

La mala noticia para los locales vino en forma de lesiones. De José María Giménez, que se marchó sustituido a la hora de partido por Axel Witsel, y de un Álvaro Morata que ingresó de revulsivo, con el objetivo de sentenciar el choque y que, lejos de completar la tarea, terminó con molestias en los isquios según indicó su entrenador tras las primeras exploraciones. Dos bajas muy sensibles de cara a afrontar una semana en la que el Atlético recuperará el miércoles el partido ante el Rayo Vallecano, postergado por la Supercopa de España, y que cerrará con su visita liguera al Santiago Bernabéu el próximo domingo.

Otro con riesgo de perdérselo es Koke, que no vio la quinta amarilla que acarrearía sanción y que, en caso de verla el miércoles, se perdería el derbi. Uno que podría no contar tampoco con Ángel Correa, decisivo el pasado jueves en Copa del Rey ante el Sevilla, pero sin minutos hoy nuevamente, en el que podría haber sido su partido número 400 con la elástica rojiblanca, en medio de los rumores que le sitúan en el Al-Ittihad. Tampoco pudieron debutar ni Arthur Vermeeren, ya inscrito en la liga, ni un Moise Kean que aún no ha hecho oficial su cesión desde la Juventus, pero que ya ha presenciado el duelo desde el palco. Es cuestión de horas.

Así, el Atlético de Madrid cierra una semana que sirve para volver a ilusionarse. Con la posibilidad de tocar metal en Copa y en tercera posición en liga, empatado a 44 puntos con el Barcelona. El Valencia, por su parte, pierde la oportunidad de dormir en puestos europeos una semana más, dentro de que su temporada pinta mucho mejor a las expectativas.

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