España - Suecia
Selección femenina

Reacción de campeón y goleada a Suecia para cerrar la Nations League

España demostró ante Suecia que el fútbol es un deporte bipolar. Se puede pasar de la caraja más importante al éxtasis más intenso en apenas 90 minutos. De la tranquilidad al fuego en cuestión de jugadas. La selección comenzó afligida por la derrota que sufrió ante Italia en Pontevedra y arrastró la empanada de ese encuentro para presentarse ante las suecas con una mezcla de locura y desorden que acabó con un 1-3 en contra al descanso. Sin embargo, todo cambió en el segundo tiempo con la entrada de Aitana Bonmatí.

El combinado nacional se soltó las cadenas y comenzó su escalada de campeonato. Olga Carmona y Mariona Caldentey, heroicas en Australia, tiraron también del equipo cuando estaba revolcándose en la ciénaga. Llegó la reacción y ya nadie pudo detener a España. Caldentey, con un doblete, Salma, Athenea y Fiamma fueron las goleadoras y La Rosaleda pasó de la incredulidad al jolgorio que es este equipo. España jugará la fase final de la Nations League en febrero con el objetivo de conseguir una plaza en los Juegos Olímpicos y seguir agrandando su historia.

😑 España se hace el harakiri

La selección visitó la Rosaleda, que recordó que no hace tanto tiempo su Málaga estaba disputando la Champions League. Ahora llora viendo a su equipo en la Primera RFEF. Misa, Ivana Andrés y Maite Oroz fueron los cambios de Montse Tomé para recibir a Suecia. Pero ese aire fresco no funcionó. En juego solo estaba la reputación tras la derrota ante Italia y porque las escandinavas son la mejor selección del planeta, según el ránking FIFA. Pero España salió mal. Extremadamente mal.

 

El combinado nacional empezó torpe. Las suecas se encontraron con un gol a las primeras de cambio. El primer ataque de las visitantes acabó en córner y Zigiotti Olme cazó una prolongación de Sembrant al segundo palo para ratificar lo que ya se sabía: que Suecia es puro talento para sacar petróleo del balón parado. El gol fue muy parecido al 1-3 que encajó la selección el pasado viernes contra Italia. Pero el tanto dio paso a un enfurecimiento español, que pareció sacar las garras. Sobre todo con las subidas de Olga Carmona, que estuvo a punto de repetir el gol de la final del Mundial ante Inglaterra. Sin embargo, su disparo se encontró con el larguero.

 

España se mostró valiente, pero desordenada. Aunque en un momento de clarividencia llegó el empate. Olga, la más lúcida, puso un centro medido a la cabeza de Salma, que se elevó entre las centrales suecas para conseguir el empate. Pero ese momento fue solo una ilusión. El segundo mazazo llegaría dos minutos después con una definición exquisita de Asllani, ex del Real Madrid, por encima de Misa. Y aquí llegó un punto de inflexión importante. La pregunta era si ir a atacar a la desesperada o recomponerse. Y la selección pareció optar por lo segundo.

 

El equipo de Montse Tomé siguió procrastinando en defensa, mientras que en ataque tampoco encontró el acierto de Salma o Jenni, que erraron la posibilidad de igualar. Todo lo contrario que Suecia. Rytting Kaneryd centró desde la línea de fondo para que Blackstenius pusiera el 1-3. Las caras de incredulidad en el banquillo eran las de todo el mundo en el estadio y en sus casas. España estaba cayendo con justicia y de forma alarmante ante Suecia. En 90 minutos, la segunda parte ante Italia y la primera ante Suecia, la selección ha encajado seis goles. Uno cada 15 minutos.

🪽 Resurrección española con Aitana Bonmatí

España tenía los mimbres. Caldentey, Olga o Jenni creaban superioridad cada vez que recibían el balón y solo faltaba que su atracción generara espacios. Lo empezó a entender el equipo en el segundo tiempo, aunque Suecia avisó con un balón al larguero de Blackstenius que podría haber sentenciado el choque. Pero del gol que hubiese abrochado el encuentro, se pasó a la esperanza de ‘La Roja’. Y otra vez la luz la puso Olga Carmona con su segunda asistencia para que Athenea remachara y espoleara a sus compañeras.

 

Tomé sacó a Aitana Bonmatí y Fiamma para tener más control del juego y, a partir de entonces, el manejo español fue absoluto. Sobre todo fue vital la entrada de la jugadora del Barça y Balón de Oro. Reactivó el fútbol de España y la selección encontró el ritmo y la fluidez. Y así pudo pasar por encima de Suecia. Porque las españolas son, salvo algunas desconexiones, son las mejores.

La estampida se empezó a fraguar, con un remate al palo de Aitana. En este momento, la ‘Roja’ tenía a Suecia defendiendo en su área y con Jennifer Falk, la portera escandinava, como la gran protagonista. Pero España no preguntó; tiró el muro abajo con su calidad. Mariona Caldentey, en dos ocasiones, y Fiamma certificaron la tendencia ascendente y gloriosa de las de Montse Tomé y convirtieron en una fiesta el encuentro en Málaga.

 

España cerró la fase de grupos de la Nations League de la mejor manera posible: con goleada. El equipo ha acabado con cinco triunfos y una derrota, siendo la selección más goleadora (23). Los 9 tantos en contra es algo que se tiene que corregir para la fase final del próximo mes de febrero. Y aunque parezca mentira, La Rosaleda también celebró un nuevo récord de asistencia a un partido de España: 15.896 espectadores. Esperemos que esta cifra vaya a más de cara al 2024.

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