Barcelona

El Barça choca de nuevo ante el muro de Getafe en un amargo debut

La 2023/2024 no se abrió de la mejor manera para los culés, que no fueron capaces de romper el 0-0 en medio de un partido eterno, en el que se añadieron más de 25 minutos sumando ambas partes, pero que realmente fueron muchos menos de tiempo efectivo. El Getafe supo llevarse el encuentro a su terreno y sobrevivió a una polémica jugada final, revisada por el VAR, en la que César Soto Grado no terminó por decretar penalti de Juan Iglesias sobre Ronald Araújo, por mano previa de Gavi. Acción muy protestada por los hinchas y cuerpo técnico del Barça, al tratarse de una acción involuntaria, cuya infracción atiende a un tema de posición antinatural.

😡 Bordalás sacó de quicio a Xavi

Fue un partido bastante bronco de principio a fin, como cabría esperar. Tanto, que hubo hasta tres expulsiones. La primera, a Raphinha, por agresión sobre un Damián Suárez que portó la bandera del juego al límite del reglamento. Eso acabó con la paciencia del brasileño, el más dañino de los 42 minutos que disputó. Por sus desmarques en profundidad y por la habilidad para retar defensores en conducción. La más clara del Barcelona salió de sus botas, de hecho, y se estrelló en el poste tras una carambola de rechaces y un mano a mano que solventó David Soria.

Otro que también acabó desesperado fue Xavi Hernández, expulsado en el tramo final tras sus reiteradas protestas. En las declaraciones post-partido, apuntó que los descuentos tan largos le parecen una vergüenza y que la solución, reitera, pasa por jugar tiempo efectivo. Por parte del Getafe, el expulsado fue Jaime Mata por doble amarilla en un lance del juego en el minuto 57. El delantero, hoy tirado a banda izquierda, estuvo bien controlado por Araújo. El uruguayo fue lateral y Jules Koundé, central, sufrió más en los duelos con Juanmi Latasa.

🧱 Volvió el Getafe más correoso

En cualquier caso, el Getafe vivió muy lejos del gol. Sin embargo, su partido defensivo fue digno de elogio. Desde una línea de seis defensores en el primer periodo (con los extremos de dobles laterales o coberturas de Maksimovic), para defender mejor el ancho. Además, consiguió no hundirse demasiado atrás. Contribuyó el habitual problema del Barça, escaso en sus conexiones interiores y algo lento en la circulación. Tras el descanso, Bordalás cambió y decidió agregar más efectivos en la medular para no terminar encerrado y también añadió mordiente para transitar. Portu, Mayoral y Lozano tampoco lograron intimidar a Ter Stegen, más allá de que la dirección de campo fuese de lo más coherente.

🍭 No alcanzó con el desparpajo de la cantera del Barça

Ante la falta de juego interior del Barça, los costados fueron, un día más, el camino hacia la portería rival. Raphinha de inicio percutió más que Alejandro Baldé, que no tuvo la vía de despegue que tanto bien le hace. En el dibujo asimétrico de Xavi, el lateral fue el encargado de dar amplitud por la izquierda, mientras que Araújo permanecía como lateral bajo. Prácticamente, tercer central del 1-3-4-3 que se vislumbraba con balón. Todo ello, con Oriol Romeu y Frenkie de Jong en la base del cuadrado de los cuatro centrocampistas, y Pedri y Gündoğan enfocados en recibir entre líneas o dar profundidad cuando Lewandowski sacase centrales de zona. Mejor en la teoría que en la práctica.

Lamine Yamal, la promesa que puede batir un récord centenario en Barcelona

Estos tres últimos, claves en el devenir de la temporada ofensiva culé, pasaron de puntillas por el partido. No como ‘Ez’ Abde y Lamine Yamal, quienes terminaron por aportar el cambio de ritmo desde los costados, como revulsivos. Agitaron el partido, pese a que las ventajas que generaron no se transformasen en ocasiones. De este modo, con los problemas habituales ante un rival que le tiene tomada la medida en el Coliseum (cuatro porterías a cero consecutivas en sus últimas visitas), el Barcelona comienza la liga con el pie izquierdo. Casualmente, el hilo al que agarrarse, por ser el preferido del adolescente que tanto ilusiona a la afición azulgrana. El de Yamal.

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