Caitlin Clark
Baloncesto

Todo héroe necesita su villano: Angel Reese derrota a Caitlin Clark

Ni Karim Benzema, ni Kevin Durant, ni Shohei Ohtani, ni Tadej Pogacar, ni Sam Kerr, ni cualquier otro u otra deportista del planeta ha estado a la altura de Caitlin Clark en el último mes. La jugadora de las Hawkeyes de Iowa ha roto su techo y ha saltado a la fama de manera definitiva.

Su March Madness se puede considerar como el mejor de la historia… y eso que se quedó sin título. Caitlin sufrió en primera persona las desventajas de su magnitud mediática. El arbitraje se centró en ella y jugó muchos minutos cargada de faltas. Además, todas sus rivales la buscaron de forma descarada; en especial Angel Reese, estrella de LSU, con la que inició una rivalidad que puede marcar el baloncesto femenino en el futuro.

🏀 Caitlin Clark, historia del March Madness

Clark arrasó con todos y cada uno de los college que se le pusieron por delante. Sus números no se parecen a nada que haya firmado nadie antes; ni en el torneo femenino ni en el masculino. Comenzó tranquila, con 26 puntos, 12 asistencias y 7 rebotes en primera ronda. En segunda ronda se marcó otro doble-doble de 22 unidades y 12 pases de canasta. Un mero calentamiento para lo que se venía.

Caitlin Clark, el futuro de la WNBA ya está aquí

En el Sweet Sixteen destapó el tarro de las esencias y acribilló a Colorado con 31 tantos y 8 asistencias. Ya con la muñeca suelta, Clark llegó al Elite Eight y cosechó el primer triple-doble de más de 40 puntos de la historia del torneo (masculino o femenino): 41 unidades, 12 pases de canasta y 10 rebotes para fundir a Louisville.

Una vez con el billete para la Final Four en la mano —segunda vez en la historia para la Universidad de Iowa— todo parecía complicarse, pero no para Caitlin Clark. Su rival fue South Carolina, dirigido por la mítica Dawn Staley, vigentes campeonas y en una racha de 42 victorias consecutivas. A Clark le dio igual. Consiguió su segundo partido consecutivo de 41 puntos (primera vez que ocurre) y tumbó a las favoritas.

Caitlin atrae todas las miradas. El partido de semifinales ante South Carolina fue más visto en televisión nacional que los de la NBA que se jugaron al mismo tiempo. El choque lo siguieron unos 5,5 millones de espectadores. Nunca antes un duelo que no fuera por un campeonato había sido tan seguido en el March Madness.

😈 Angel Reese, tu villana favorita

Todo héroe que se precie tiene que tener su villano. En el caso de Caitlin Clark, esa figura la ejerce desde la Final Nacional de la NCAA la estrella de LSU, Angel Reese. La Universidad Estatal de Luisiana alcanzó la gloria y se coronó por primera vez como campeona. El programa universitario de las Tigers buscó en la figura de Kim Mulkey una entrenadora ganadora que cambiara su rumbo. Y así ha sido. Mulkey, de 60 años, nunca ha perdido una final nacional (3 títulos con Baylor y uno con LSU).

Angel Reese llegó transferida desde Maryland para ganar de la mano de Mulkey. En su junior year ha sido una de las mejores jugadoras del país, aunque muy lejos del nivel de Clark. Reese, consciente de su papel, menos querida por el público, se entregó a la maldad y buscó junto a sus compañeras uno de los mayores trash talking del año. Estuvieron todo el partido detrás de Caitlin. Esta circunstancia, unida al arbitraje, desequilibró el duelo.

Caitlin Clark

Caitlin Clark anotó 30 puntos, repartió 8 asistencias y estableció un nuevo récord de triples en una final (8), pero aun así no pudo con LSU. Reese, con un doble-doble de 15 tantos y 10 rebotes, estuvo a la sombra de Jasmine Carson, que sorprendió a propios y extraños con 21 puntos y un 5 de 6 en triples desde el banquillo.

Además, se convirtió en la jugadora de la NCAA con más puntos en la historia de un torneo nacional (193), ya sea masculino o femenino. También en la máxima asistente de un torneo femenino (60). Por supuesto, la final fue el partido más visto de todos los tiempos en el torneo femenino con 9,9 millones de espectadores de media y con picos de 12,6 millones.

😤 Clark ya piensa en la revancha

A Caitlin Clark le queda, al menos, un año más en la Universidad. Es cierto que en 2024 podrá presentarse en el draft de la WNBA. Sin embargo, podrá recuperar el año del covid y jugar un quinto año si así lo desea. Clark está muy vinculada a Des Moines y al estado de Iowa, y es consciente de lo que supone su figura, por lo que no sería descabellado que lo utilizase.

 

Su discurso, entre lágrimas, después de la final fue conmovedor. Aseguró que su legado no puede terminar así y que no descansará hasta conseguir un título para su gente. Caitlin Clark es una superheroína que demuestra que hasta los más fuertes tienen momentos difíciles. Esta derrota tan solo hará más gigante la leyenda de Caitlin Clark.

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