Dawn Staley
Baloncesto

Dawn Staley, la amante de los puzles que cambió el baloncesto femenino

Dawn Staley es una de las figuras más destacadas de la historia del baloncesto femenino. La exjugadora, actual entrenadora de las Gamecocks de la Universidad de South Carolina, es además la seleccionadora de Estados Unidos. Staley fue una revolucionaria desde su infancia. Primero como una chica que quería jugar al baloncesto con chicos; después, como una chica negra que tenía que jugar en una universidad de blancos. Siempre estuvo a contracorriente, y de dichas adversidades forjó su carácter duro y competitivo que la convirtieron en historia del baloncesto.

Staley es una enamorada de los puzles: «Mi amor por los puzles me viene desde muy temprano en mi infancia. Solo me regalaban puzles por navidad porque era lo único que mis padres se podían permitir y tenían algo que me atraía, construir algo desde cero, es frustrante y gratificante a la vez porque los puzles pueden abrumarte, pero en el momento en el que pones una pieza en otro te obliga a seguir volviendo hasta completarlo», explica la de ‘Phily‘ en una de sus mejores reflexiones como entrenadora para el documental The Playbook.

Dawn Staley

 

​​​🏀 «In North Philadelphia, born n’ raised…»

Dawn Michelle Staley es la pequeña de cinco hermanos. En su niñez vivía en una casa de tres dormitorios en una hilera de viviendas adosadas. Allí solía ir a las pistas del barrio para jugar con sus hermanos mayores. Los chicos no la dejaban jugar y hacían comentarios sobre ella: «Los hicos me decían que debería estar en la cocina o que me pusiera una falda«. Esas palabras hirieron los sentimientos de la base, pero no superaban sus ansias de demostrarles que era apta para jugar con ellos.

Dawn Staley

Dawn Staley junto a Zia Cooke, durante un partido con South Carolina.

Dawn quería demostrarles que ella estaba a su altura así que siempre llevaba su pelota para entrenar y cuando el resto no tenía, estableció una regla: «Jugaréis con mi pelota siempre que yo esté entre los diez elegidos». Y con ello se ganó el respeto de los demás. Staley jugaba en cualquier parte y a cualquier hora del día. Se construyó una «caja canasta» para poder lanzar en cualquier lugar y pasó a ser la mejor jugadora de todo el norte de Philadelphia.

Su impacto fue tan grande en el instituto que los gimnasios de los colegios se llenaron para verla jugar. Lo ganó todo, batió cada récord disponible y llegó a la universidad donde comenzó a verse apartada de nuevo. «Mientras crecía en el norte de Philadelphia nunca me paré a pensar en mi raza, hasta que llegué a la Universidad de Virginia«, cuenta Dawn Staley sobre su aterrizaje como jugadora de las Cavaliers. «Allí vi a tantos blancos, más de los que había visto en toda mi vida y no me sentía cómoda. No hablaba con nadie, no me fiaba», explica la seleccionadora nacional en The Playbook.

 

Dawn se apartó por sí misma de las demás y entró en problemas académicos. Entonces entendió que debía adaptarse a los demás, crecer fuera de su zona de confort. Estas enseñanzas forjaron su futura personalidad y la convirtieron en una entrenadora dentro de la pista, mucho antes de que ella misma creyese en dedicarse a ello en los años venideros. Fue All-Star de la WNBA en múltiples ocasiones y ganó todos los títulos posibles con la selección de Estados Unidos, aunque con Virginia nunca pudo conseguir el título de la NCAA como jugadora y es algo que se le quedó grabado para siempre.

🧩 Dawn Staley convierte a South Carolina en referencia

Antes de que la Universidad de South Carolina contratase los servicios de Dawn Staley como directora técnica, las Gamecocks nunca habían ganado nada. La exbase llegó con un solo propósito: hacer de South Carolina una potencia nacional en baloncesto femenino y ganar un campeonato. Desde su llegada en las paredes de las pistas de entrenamiento se pueden leer las palabras pasión, sacrificio, dureza, familia y disciplina.

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El primer reto fue conseguir que los ciudadanos de Columbia se interesasen por sus partidos. Allí nadie iba a ver el equipo femenino hasta que Staley cambió esa cultura y actualmente son uno de los equipos con más seguidores del país. El Colonial Life Arena es una de las canchas más calientes de todo Estados Unidos y eso provoca una ventaja incalculable para sus pupilas.

Staley creó el G-Hive como un movimiento para atraer espectadores a ver baloncesto femenino que actualmente se ha convertido en su modelo de vida. Gracias a eso pudieron incorporar a varias de las jugadoras jóvenes más prometedoras del país. La que cambió esa marcha fue A’ja Wilson. La actual MVP de la WNBA y campeona de la mejor liga del mundo con Las Vegas Aces fue la primera en unirse a Dawn en South Carolina, y juntas conquistaron el campeonato nacional.

 

Desde entonces superestrellas de la liga como Aliyah Boston de las Indiana Fever o Zia Cooke de Los Angeles Sparks han pasado por sus manos. Por ello, la Universidad de South Carolina con la que ha ganado ya cuatro títulos de la NCAA, tres de ellos consecutivos, le firmó un contrato de siete temporadas y más de 22 millones de dólares en 2021. Ha creado una potencia absoluta que no para de exportar jugadoras para la mejor liga del planeta, ya que si ir más lejos en el último draft fuero elegidas cinco de sus pupilas, un hito nunca antes visto.

Al mismo tiempo Staley compaginó su cargo con el de seleccionadora nacional de Estados Unidos. Dawn es una de las mujeres más influyentes del mundo del baloncesto junto a ‘Becky’ Hammon. Desde 1998 la selección femenina ha ganado todos los oros posibles en los Mundiales y en los Juegos Olímpicos, salvo en 2006 donde se conformaron con el bronce. Lo sorprendente es que Staley ha formado parte del equipo desde entonces ya sea como jugadora o entrenadora salvo un año, que efectivamente es el del bronce.

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Staley fue poco a poco construyendo su propio puzle, como ella misma comenta siempre puede parecer que no encuentra la solución, pero las piezas en su vida parece que no van a dejar de encajar, por lo que todavía tiene un largo camino por recorrer y muchas piezas que colocar, quién sabe si entrenar en la NBA en un futuro será una de ellas, para que de esa forma su puzle esté completo y pueda descansar.

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