Udoka
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Ime Udoka, la elección perfecta para remodelar a Houston Rockets

Ime Udoka ha cambiado por completo a Houston Rockets. La franquicia texana es una de las peores de la liga desde que James Harden decidió unirse a Kyrie Irving y Kevin Durant en Brooklyn Nets allá por 2021. Los Rockets de ‘La Barba’ fueron uno de los conjuntos que más problemas dio y que más veces tuvo contra las cuerdas a los Golden State Warriors de Stephen Curry, dominadores de la Conferencia Oeste, durante casi una década.

Desde ese momento en Houston han vivido una remodelación que estuvo mal conceptuada en sus primeros dos años. Stephen Silas cogió las riendas de la plantilla en 2020. Los Rockets fueron su primera aventura como entrenador jefe y su falta de carisma y gen competitivo les condenó. Su balance total al frente de los texanos fue de 59 victorias y 177 derrotas en tres temporadas. Si bien Silas es un buen asistente y mentor de jugadores jóvenes, algo que Houston necesitaba, sin embargo, durante ese, periodo se olvidaron de competir.

✅ Houston acertó de pleno… pese a las críticas

Los Rockets apostaron todo a sumar mucha gente joven y sin experiencia para desarrollarse como equipo, pero sin mano dura, ni veteranos que apretaran las tuercas cuando tocaba. De ese modo, los Rockets se convirtieron en una franquicia donde todo valía, muy alegre en ataque, aunque sin un ápice de sentido en su rumbo, sin defender y lejos de ganar partidos. Actualmente, si hay un entrenador en la NBA que represente justo lo contrario es Ime Udoka. Lleno de carisma, curtido en mil batallas, joven (46 años) y cercano con los jugadores y que se formó bajo el paraguas de Gregg Popovich.

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Ime Udoka jugó tres temporadas para Gregg Popovich y fue su asistente en otros siete cursos en los que se transformó en uno de sus alumnos más aventajados y absorbió muchos conocimientos.

Udoka llevó a Boston Celtics a las Finales de la NBA gracias a ese carácter aguerrido y defensivo que imprimió a una plantilla que con Brad Stevens estaba acomodada. Stevens buscó un perfil diametralmente opuesto al suyo. Sus Celtics fueron talentosos, brillantes en lo táctico en ataque, pero muy poco competitivos. Con Udoka esto cambió y en tan solo un curso los plantó ante los Warriors. No pudo hacerse con el anillo, aunque el cambio fue evidente.

Tras su sonada suspensión por mantener una relación consentida con una empleada de la franquicia hacia la que realizó comentarios subidos de tono, los Celtics dieron otro vuelco. Regresaron lo anterior y han deshecho el roster para regresar a un estilo avasallador en lo ofensivo con Joe Mazzulla. Está por ver si en Boston pueden volver a tocar la gloria alejado de la esencia que Udoka recuperó.

 

Houston Rockets se arriesgó con la contratación de Ime Udoka debido a su turbulenta salida de los Celtics. No así en lo puramente deportivo, ya que los texanos se hicieron con el mejor entrenador disponible entre los que se encontraban sin equipo. Udoka firmó con Houston el pasado 25 de abril, nada más terminar la campaña 2022/2023. La rapidez con la que se cerró el contrato hablaba a las claras de la máxima confianza y la importancia que Ime tendría dentro de la franquicia. Plenos poderes para contratar en la agencia libre y elegir a su próxima perla en el draft.

🚀 Udoka cambia la cultura de Houston Rockets

El técnico de Portland se centró en firmar veteranos durante la agencia libre. Pudieron hacerse con Fred VanVleet, un base que a sus 29 años dista de ser una megaestrella, pero que es muy correcto y aseado en sus funciones. Junto al de Illinois llegaron otros perfiles más defensivos como el polémico Dillon Brooks o el eterno Jeff Green con el anillo bajo el brazo. Ninguno fue una contratación estelar, aunque el contrato de VanVleet diga lo contrario. Udoka firmó a los jugadores que necesitaba para implementar su estilo y cambiar la cultura y el rumbo de su joven plantilla.

El talento ya lo tenía con Jalen Green, Jabari Smith Jr. y Alperen Sengun, además del novato Amen Thompson. Amen, debido a una lesión, no ha podido rendir como sí que lo ha hecho su gemelo Ausar en Detroit. De todos modos, el margen de mejora es enorme y su momento llegará. En la rotación y el uso que Udoka le ha dado a esta es otro indicativo de la alta competitividad que se ha implementado en los Rockets. Suelen ser nueve o como mucho diez los jugadores que participan en cada partido.

 

El quinteto titular está muy asentado con VanVleet en el base, Jalen Green como escolta, Dillon Brooks y Jabari Smith en los aleros y Sengun como pívot. Desde el banco, Jeff Green hace esa labor de sexto hombre. Jae’Sean Tate, Tari Eason y Aaron Holiday son fijos, además de Jock Landale para dar un mínimo descanso al center turco. Con Amen Thompson que a su regreso ganará minutos. Cada jugador sabe su rol y tiene claro que debe hacer en cada momento, en una plantilla donde los esfuerzos no se negocian.

Ime Udoka llevó a sus Boston Celtics hasta ser la mejor defensa de la NBA, en la que Marcus Smart brilló a su lado y se convirtió en jugador defensivo del año. En Houston y sin jugadores de tanto talento en ese aspecto, Udoka ha conseguido colocarles como el tercer conjunto que menos puntos recibe de la liga (109,4) y el cuarto en rating defensivo (108,1). Sus pupilos no dejan respirar a sus rivales. Tan solo consienten 38,5 canastas por encuentro y un 31,8% de acierto en triples, los que menos de la NBA en ambas estadísticas. Y son los segundos que menos asistencias permiten por noche (22,3), ya que obligan a sus rivales a tirar de talento individual, centrando su defensa en ser muy comprometidos con las ayudas.

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Marcus Smart fue fundamental para Boston Celtics e Ime Udoka le convirtió en el mejor defensor de la NBA.

En ataque también hay mucho de sus Boston Celtics finalistas. Cuidan muy bien la bola, solo pierden 13,5 por choque. Cierran bien el rebote defensivo, entregan el ofensivo para replegar rápido y aprovechan muy bien las pocas segundas oportunidades que obtienen. Además, consciente de su falta de talento, comparten muy bien el balón (26 asistencias diarias). La última circunstancia, y para nada menos importante, es la conexión con el público. Udoka ha dotado de una identidad a sus Rockets, con los que la ciudad de Houston se identifica, seis de siete ganados en casa.

Ime Udoka ha transformado a Houston Rockets en una máquina competitiva. Son una roca. La falta de una superestrella es lo que más le perjudica. Gana con jugadores que perdían noche tras noche. Con una firma top en el futuro serán inmediatamente candidatos, como lo fue en los Celtics. Y en lo personal ha demostrado que es uno de los mejores entrenadores de la NBA. Ha hecho olvidar las críticas por su despido en Boston y prepara el futuro para unos Rockets que volverán con fuerza a la escena del título.

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