Josh Allen vs. Mahomes.
NFL

Josh Allen y Buffalo aguardan a Mahomes como visitante por primera vez

La competitividad de Patrick Mahomes es legendaria. El quarterback de Kansas City Chiefs se ha convertido en la cara visible de la NFL desde sus aterrizaje en 2017. El texano pasó su primera campaña a la sombra de Alex Smith y en 2018 cambió la historia de los Chiefs y de la mayor competición de fútbol americano para siempre con la conquista del MVP.

Mahomes ha guiado desde entonces a los Chiefs hacia la gloria con dos títulos de la Super Bowl, además de un subcampeonato. Kansas ha estado acostumbrado a liderar con Mahomes en el campo, por lo que en sus 12 partidos de playoff nunca han jugado un choque fuera de casa, siempre han contado con ventaja de campo. Evidentemente, hay que excluir las tres Super Bowl, puesto que se disputan en territorio neutral. Con el calor del público de Arrowhead Patrick pudo tumbar a cualquiera que se le pusiera por delante.

La película cambió esta temporada en la que los Chiefs tan solo pudieron ser terceros. La plantilla que dirige Andy Reid ha quedado mermada y ha tenido un claro déficit en sus receptores, incapaces de transformar en yardas los pases de su quarterback estrella. Esto ha provocado que, por primera vez en su carrera, Patrick Mahomes tenga que disputar un partido de playoff como visitante. Por si fuera poco, tendrán que visitar el gélido Highmark Stadium de Buffalo y a Josh Allen, en el que se podría calificar como el clásico moderno en la NFL.

Mahomes

Patrick Mahomes saluda a Josh Allen después de un partido de la NFL.

🔥 Josh Allen vs. Patrick Mahomes, el clásico de nuestros días

Los playoff de 2024 han marcado un hito histórico en la NFL. Por primera vez desde 1998 no están presentes en el campo ni Tom Brady, ni Payton Manning. Los dos legendarios quarterbacks han jugado ininterrumpidamente desde entonces y formaron una de las mayores rivalidades de siempre, hasta que el retiro de Manning primero, y el de Brady después, acabó con una de las mejores épocas que se recuerdan en la liga.

Sin duda, Patrick Mahomes y Josh Allen fueron los encargados de recoger el testigo de los dos grandes y, aunque Allen no ha podido alcanzar todavía la Super Bowl con sus Bills, sí que ha vivido algunos encuentros míticos ante el nuevo GOAT de la competición. La historia entre Bills y Chiefs comenzó precisamente durante aquel draft de 2017 con un traspaso que no parecía tener mucha importancia, pero que terminó por ser uno de los más relevantes jamás realizados en la NFL.

Kansas City contaba con el pick número 27 en el draft, mientras que Buffalo, que seguía inmerso en algunos de sus años más aciagos, elegía en el puesto 10. Andy Reid tenía decidido que la etapa de Alex Smith, su quarterback de aquel entonces, estaba a punto de terminar y buscó un traspaso para hacerse con los servicios de un joven que les tenía enamorados. Deshaun Watson estaba todavía disponible y todos los expertos apuntaban que la subida de los Chiefs era para seleccionarle.

Nadie se dio cuenta de que Patrick Mahomes, al que los Chicago Bears le habían prometido seleccionarle y lo dejaron tirado por Mitchell Trubisky en el mayor error de una franquicia en años, seguía sin equipo. Reid llamó a los Bills y les convenció para cambiar el 27 por el 10 además de una tercera ronda y la primera de 2018. Los Bills, que también buscaban un quarterback, aceptaron y dejaron su misión para el año siguiente. Mahomes fue el seleccionado y el resto es historia.

En 2018, en Buffalo, con la lección aprendida, hicieron un trade-up para pasar de la duodécima a la séptima posición y seleccionar a Josh Allen. La afición quedó dividida con la elección del enorme quarterback de la Universidad de Wyoming. Poco tardó Josh Allen en silenciar a sus detractores y convirtió a los Bills en uno de los conjuntos más potentes de la Liga Americana.

 

Allen y Mahomes se enfrentaron por primera vez el 19 de octubre de 2020 con victoria para los Chiefs (17-26) sin público en las gradas. Ese partido, que se puede catalogar como un clásico instantáneo, ha sido la única vez que Patrick Mahomes visitó el norte del Estado de Nueva York. Desde entonces se han enfrentado tres veces más en temporada regular, las tres en Kansas, y las tres con triunfo para Josh Allen y los Bills.

En playoff la historia es distinta, puesto que Mahomes domina a Allen con dos victorias (2021 y 2022) ambas en Arrowhead. El de 2022 es uno de los mejores partidos de los últimos años con un 36-36 que se fue a la prórroga en el último segundo y donde los Chiefs alzaron finalmente el puño (42-36).

🥶 La ‘Bills Mafia‘ y el frío de Highmark amenazan a Mahomes

Como se explica más arriba, Patrick Mahomes ha disputado 15 encuentros de playoff y tan solo en las tres Super Bowl, disputadas en territorio neutral, ha jugado alejado de Arrowhead. Con 28 años, dos anillos y dos MVP a sus espaldas nadie debería cuestionar al mejor jugador del mundo, pero la situación que se avecina para él es cuanto menos peliaguda.

El frío no debería ser un verdadero problema, puesto que viene de derrotar a Miami Dolphins a 20 grados bajo cero en Kansas. De todos modos, Allen está mucho más acostumbrado a lidiar con el viento y la nieve. Una de las claves por las que los Bills seleccionaron a Josh es porque en su etapa universitaria en Wyoming tuvo que jugar con el gélido clima del estado norteño.

La otra clave va a ser el público. Tanto la afición de los Chiefs como la de los Bills son dos de las más apasionadas de la NFL y Mahomes siempre ha jugado con el calor de Arrowhead a su favor. Será la primera vez que Josh Allen tenga a la ‘Bills Mafia‘ de su lado frente al texano. El californiano tiene un balance de 41-12 en casa desde que llegó a los Bills y en playoff tan solo ha perdido una vez (5-1) ante Cincinnati Bengals en 2023.

El global de encuentros entre Josh Allen y Patrick Mahomes está empatado (3-3) y en este 2024 la balanza se volverá a romper. El épico duelo será en un escenario nunca antes visto: Highmark Stadium, Buffalo, 12 grados bajo cero y con las 72.000 gargantas más apasionadas de la NFL que no pararán de silbar al texano y de alentar al californiano.

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